
Vicent
Gato · Macho · Edad sin determinar
Around a hundred dogs and several cats live at Refugio San Jorge in Cáceres, Spain. All of them are looking for a home.
Right now at the shelter
There is always someone here waiting.
You can come and walk a dog any afternoon of the year.
Many of our animals have found homes in Belgium, the Netherlands and other countries in northern Europe. Before leaving the shelter every animal is vaccinated, microchipped, neutered and given its European pet passport.
Each adoption abroad is arranged individually, because the details depend on the country, the animal and how it travels. Write to us and we will tell you what applies to your case, with no obligation.
There is nothing wrong with any of them. They have simply been here so long that nobody asks about them any more.
There is nothing wrong with any of them. They have simply been here so long that nobody asks about them any more.

Gato · Macho · Edad sin determinar · Pequeño

Perro · Macho · 10 años · Pequeño

Gato · Macho · Edad sin determinar

Perro · Hembra · 8 meses · Pequeño

Gato · Hembra · Edad sin determinar
Each one has been counting months, and none of them knows it. Tap any of them to meet them.
Número 1
Crónica de los que esperan · Cáceres
Desde 2012, una asociación de voluntarios lleva el refugio de la Avenida de la Universidad. Aquí no se sacrifica a ningún animal, ni por falta de espacio ni de recursos.
«Luchamos por cada animal. Su vida es lo más importante para nosotros; su recuperación nos da la vida, y que encuentre una familia es nuestra felicidad más absoluta.»
— El equipo del refugio
Durante años, la perrera municipal de Cáceres fue lo que era casi cualquier perrera de este país: un sitio del que los animales no solían salir. Después la llevó otra protectora, y en enero de 2012 se hizo cargo de aquella nave de la Avenida de la Universidad la asociación Proyecto Animalista Por La Vida, que cambió lo único que había que cambiar: aquí ya no se sacrifica a ningún animal, ni por falta de espacio ni por falta de recursos.
Aquello, que se dice en una línea, significa que el refugio se llena. Hoy viven cerca de cien perros, además de los gatos, repartidos por parcelas según cómo se lleven entre ellos. Algunos llegaron de cachorros y siguen aquí. Otros llegaron atados a la puerta una mañana, sin collar y sin explicación.
El día a día lo sostienen tres personas contratadas, que se encargan de la limpieza de los cheniles, y un grupo de voluntarias que cuidan de los gatos y de los perros, atienden a quien se acerca a la puerta, medican y están pendientes de todo lo demás. Cada animal que entra sale vacunado, con microchip y esterilizado, y eso cuesta dinero por cada uno.
No hay un truco para que esto funcione. Hay quien viene una tarde entre semana a sacar a pasear a un perro por el que casi nadie pregunta, y eso, repetido todos los días del año, es el refugio entero.

Lo que hay dentro
A veces me encuentro pensando… Cuando publico un vídeo del refugio, quien no lo conoce ve, inevitablemente, aquello que tiene delante de los ojos: el aspecto exterior. Los boxes deteriorados, las puertas y los cerramientos que se caen a pedazos, las vallas que ya han quedado obsoletas, las paredes que hace tiempo dejaron de estar pintadas.
Y entonces me pregunto: ¿cuánto importa la apariencia y cuánto importa, en cambio, lo que hay dentro?
Porque dentro del Refugio San Jorge están ellos. Están los perros y los gatos que hemos salvado y aquellos que seguimos salvando cada día. Animales que han llegado con heridas, enfermedades, fracturas, miedo y sufrimiento. Y ellos son nuestra prioridad absoluta.
Lo primero es su vida: poder curarlos, contar con veterinarios, ofrecer a cada uno una oportunidad, un camino hacia la recuperación y, cuando sea posible, hacia una nueva vida.
Pero también sé que esto no es suficiente. Sueño con un refugio más bonito, más acogedor, más cuidado. Un lugar que también resulte atractivo a los ojos de quien entra por primera vez, de quien viene a conocer a nuestros animales, de quien desea adoptar o simplemente regalarle un paseo a uno de nuestros perros.
Me gustaría que llegaran personas dispuestas a aportar un poco de su tiempo y de sus conocimientos, de manera voluntaria y desinteresada, para hacer del Refugio San Jorge un lugar más bonito también a la vista, además de un lugar mejor para vivir.
Porque detrás de esas puertas un poco oxidadas, detrás de esas vallas antiguas y de esos boxes que necesitan ser renovados, existe un mundo de vidas que merecen todo nuestro amor y todo nuestro compromiso. Y por eso sigo soñando.
Porque la apariencia puede atraer una mirada, pero es lo que llevamos dentro lo que debe conquistar el corazón.
— El equipo del refugio

The one that changes a whole life. You come and meet them, you walk with them, and only then do you decide.
A temporary home until the permanent one turns up. The shelter covers food and vet care; you provide the space and the time. A dog that has lived in a home gets adopted sooner, because we can tell people how it behaves indoors.
A monthly amount towards one particular animal. It does not live with you, but you know who you are helping and how it is doing. This is what keeps the long-stayers going.

Two shifts a day, all year round. For many dogs it is the only time they leave their enclosure.
Dry food, blankets, collars and towels. What is spare in a home gets used here the same day.
Walks and visits
You do not have to adopt to come. Any afternoon you can pick up a lead and take a dog out for a while. It is what we need most and what fewest people know about.
En los meses de más calor los paseos se suspenden por el bienestar de los animales. Avisamos en nuestras redes en cuanto se reanudan.
Avenida de la Universidad s/n
10003 Cáceres, detrás de la Facultad de Veterinaria.
The ones who have left took months, sometimes years, before anyone asked about them. The ones still here are waiting their turn.